El Evangelio Según James Blake: 'Trying Times' y la metamorfosis del Soul al Bass en una joya de libertad pura
- Editorial TORT

- 17 mar
- 2 Min. de lectura
El arquitecto del silencio y la distorsión acaba de soltar su obra más libre hasta la fecha. James Blake, el hombre que enseñó al pop mundial que se puede llorar en la pista de baile, está de regreso con Trying Times, su séptimo álbum de estudio y el primero que lanza de forma totalmente independiente.

Foto: Instagram (@jamesblake)
Si pensabas que James Blake era solo ese "hermano mayor serio" de la electrónica que siempre estaba flotando en una nube de melancolía, prepárate para un aterrizaje brutal. En Trying Times, Blake se quita el traje de las grandes disqueras para entregarnos un álbum que es, a la vez, un caos controlado y un refugio de R&B clásico. Es esa escena de la vida cotidiana donde estás teniendo una charla existencial y profunda con alguien a las 4 AM, pero de fondo suena un beat de club que te impide quedarte sentado.
El encumbramiento de Trying Times recala en una audacia genial. Ya que es una maravilla que mezcla samples de Dusty Springfield con giros estilísticos que te dejan sin aliento. James utiliza el estudio como un parque de juegos:
"Rest of Your Life": Es, sencillamente, la joya del disco. Empieza como una balada romántica y de pronto es secuestrada por un beat de house zumbante que dobla el sonido hasta que la voz de Blake parece luchar por no romperse. Es la representación musical de ese escalofrío que sientes cuando te das cuenta de que encontraste a la persona indicada.
"Through the High Wire": Con un falsete procesado que parece venir de otra galaxia, esta canción se siente como una herencia directa de sus sesiones perdidas con Ye (Kanye West). Transmite una mezcla de gloria y caída que es impactante.
"Days Go By": Aquí es donde Blake se pone travieso. Toma el sample agresivo de "I Luv U" de Dizzee Rascal y lo convierte en el equivalente sonoro de un emoji de ojos de corazón. Es bizarro, es arriesgado y es brutalmente efectivo.
La letra de este álbum transita entre el miedo al estancamiento y la afirmación de la vida. Desde el gancho alarmante de "Walk Out Music" ("No le sirves a nadie muerto"), hasta la intimidad filosófica de "Make Something Up", Blake nos recuerda que el amor es un acto de resistencia. El sonido es genial: bajos que retumban en el pecho, guitarras grunge que ensucian la mezcla y esa suavidad de R&B tradicional que le da una nueva "suavidad" a su catálogo.




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