Easykid y Kali Uchis rompen el internet con "Y si peleamos", una joya sofisticada, vulnerable y candente
- Editorial TORT

- hace 1 día
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El eje Santiago-Virginia acaba de regalarnos el junte más sofisticado de lo que va del año. El "Culto" está de fiesta: Easykid, el arquitecto del reggaetón con más estilo de Chile, se ha unido a la reina del neo-soul y el pop galáctico, Kali Uchis, para soltar una joya titulada "Y si peleamos".

Sin previo aviso, Easykid, el joven chileno ha liberado este sencillo que no solo es una canción, es una declaración de intenciones que expande el imaginario de su reciente álbum I’M PART hacia una liga internacional titánica.
En este corte llamado "Y si peleamos" encontramos esa capacidad de ser vulnerable y letal al mismo tiempo. El ecosistema sonoro es una maravilla que funde el reggaetón más fino con texturas de R&B y pop atmosférico. La producción es pulcra: inicia con un ritmo que te atrapa el cuello mientras las barras de Easykid nos hablan de esa lucha interna entre el estilo de vida "algarete" y el deseo de no perder a esa persona especial.
La letra transmite una honestidad que duele: "Y si peleamos hoy, pues lo arreglamo' mañana / Y si me muero hoy, pues dile a to's que me extrañas". Es esa escena de la vida cotidiana donde el orgullo y el cansancio chocan en la habitación, pero el deseo de reconciliación es más fuerte que la pelea. Por su parte, Kali Uchis entra con su esencia de "Venus Energy", recordándonos que su destino es ser agua pura y que ya no necesita a nadie, aunque esté dispuesta a compartir el placer. Es una referencia directa a esa dualidad de las relaciones modernas: amor, toxicidad y redención.
Para el reggaetón chileno, esta colaboración marca un hito: es la validación de un sonido propio que ahora dialoga de tú a tú con las estrellas globales. Como bien dice Easykid, este junte le "abre la mente" sobre lo que es posible hoy en día. Es genial ver cómo ambos universos se fusionan sin que ninguno pierda su identidad; él con su flow nítido y ella con sus ad-libs susurrados y esa elegancia celestial.












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