¿Amor de lejitos o masoquismo con estilo? Por qué "Jezebel" de Giveon es el track que tu ego (y tus pies) necesitaban
- Editorial TORT

- hace 2 días
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¿Te ha pasado que entras a un antro, el calor está a tope, la música retumba y de repente tus ojos se clavan en esa persona? Ya sabes de quién hablo: esa que tiene una fama de temer, que sabes perfectamente que ha estado con un par de conocidos tuyos, pero que cuando te sonríe te apaga el cerebro por completo. Esa tensión prohibida, ese "sé que me vas a destruir pero hoy no me importa", es la espina dorsal de “Jezebel”, el nuevo sencillo del nominado al GRAMMY, Giveon.

Famoso por hacernos abrazar la almohada mientras lloramos con su R&B de fuego lento, Giveon decidió darnos un giro de 180 grados. Con la producción del maestrazo Matthew Burnett, el cantante se tomó unas vacaciones de las baladas tristes para bajarnos al dancefloor con un ritmo súper retro y bailable que rinde tributo al funk de la vieja escuela.
La experiencia sonora de "Jezebel" arranca con una cuenta de tres que te saca de tu zona de confort. Olvídate de los pianos solemnes; aquí lo que manda es un bajo súper caminante y lleno de groove que te obliga a mover los hombros. La batería tiene ese golpe constante, juguetón y orgánico del rhythm and blues de antaño, pero con la nitidez impecable de la producción actual.
La voz de Giveon —ese barítono profundo que se siente como un trago de mezcal en una noche fría— se mimetiza de forma brillante con este ritmo uptempo. Es un contraste delicioso: mientras la instrumentación te invita a sonreír y a fluir en el club, la letra te va susurrando un drama de celos, aceptación y deseo puro.
Líricamente, "Jezebel" es un neteo brutal sobre la no-exclusividad y el ego. Giveon no nos vende la idea del amor eterno; nos habla del presente y de la química que no se puede ignorar:
“You share your love from time to time / To no surprise, another man will have what's mine / Can you tell me what he wants from you? ... And I don't mind it, Pretty Jezebel”
"Compartes tu amor de vez en cuando / Para nada es sorpresa que otro hombre tendrá lo que es mío... ¿Puedes decirme qué quiere él de ti? ... Y no me importa, hermosa Jezebel".
Es una narrativa súper madura y real para la banda de entre 15 y 35 años que navega los "casi algos" y las relaciones libres. Es admitir que, aunque sabes que "él también te tuvo" (“he had you in him too / More than just a kiss or two”), cuando están tropezando en la pista, derramando tragos en el traje (“stumbling, we spillin' on this suit and tie”), la única verdad es que esa noche es tuya.
El videoclip oficial, dirigido por Loris Russier, captura a la perfección esta atmósfera cinematográfica, oscura y sofisticada que caracteriza a Giveon en esta nueva etapa.
"Jezebel" es el buque insignia de BELOVED: Act II, la versión deluxe de su aclamado álbum que Giveon nos regaló. Con cinco canciones nuevecitas, el vato no vino solo a reclamar su trono en el R&B contemporáneo; armó un equipo de features que neta es una grosería de talento:
Kehlani aportando su dulzura en "SAVE SOME FOR ME".
El gran Leon Thomas haciendo magia en "FOOL ME ONCE".
La elegancia británica de Sasha Keable en "REPLICA".
Y la potencia desgarradora de Teddy Swims en "KEEPER".
Cada colaboración se siente orgánica, sumando texturas cálidas a un disco que ya de por sí era una obra de arte. Pero es "Jezebel" la que se está robando los reflectores por su capacidad de ser el soundtrack perfecto tanto para arreglarte antes de salir como para ese after misterioso donde todo puede pasar.




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