FURIA SILENCIOSA Y POP DE ALTA COSTURA: Ariana Grande rompe las reglas de la industria y desnuda su alma en el fascinante álbum 'petal'
- Editorial TORT

- hace 18 horas
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Pocas estrellas del firmamento pop global poseen la habilidad de transformar su vulnerabilidad más íntima en un verdadero acontecimiento cultural. Con el lanzamiento oficial de petal, Ariana Grande firma una obra de arte sónica verdaderamente extraordinaria que se posiciona de inmediato como uno de los álbumes más fascinantes y complejos de este segundo semestre del año.

Foto: Katia Temkin
Editado a través de su propio sello, BabyDoll Music, en alianza con Republic Records, este octavo álbum de estudio nos muestra a una artista dispuesta a rasgar su propia armadura mediática para explorar las luces y sombras de la fama, la ambivalencia romántica y el deseo de sanación.
Hay discos que nacen para sonar de fondo y otros que se te meten en las venas para desarmar tus certezas. Tras paralizar el mundo como Glinda en el fenómeno cinematográfico de Wicked y de arrasar con las entradas agotadas de The Eternal Sunshine Tour —su primera gira mundial en siete años—, Ariana decide retirarse hacia un espacio introspectivo y orgánico. Coproducido casi en su totalidad junto a su gran aliado sueco ILYA, con la participación puntual de Max Martin en tres temas estelares, petal es un lienzo de downbeat y elegancia minimalista donde los falsetes etéreos y la furia contenida crean un refugio eufónico inolvidable.
petal es una maravilla que transita con soltura entre el synth-pop de tonos grises, la velocidad sutil del speed garage y los matices del indie-pop contemporáneo. La travesía arranca con el impacto del primer sencillo, “hate that i made you love me”, un corte que debutó directamente en el #1 del Billboard Hot 100 —marcando su décimo número uno en dicha lista— sobre sintetizadores de refracción luminosa que recuerdan la sofisticación de “we can’t be friends”.
La producción transmite una soltura, una melancolía y una valentía espectaculares. La voz de Ariana Grande abandona por momentos la potencia del belt para refugiarse en armonías celestiales en forma de susurro. En el tema homónimo y focus track, “petal”, la mezcla evoluciona desde un vals dramático hacia un hip-hop distorsionado escoltado por percusiones temblorosas y un sub-bajo envolvente, donde la cantante declara: "I am not a victim, bitch, I'm practically drowning in my blessings". Por su parte, la magnética “stay” nos regala la interpretación vocal más desnuda y emotiva del álbum sobre un lecho cálido de pianos.
El álbum se siente como si quisieras descifrar si una relación te está salvando o destruyendo. El sonido nos regala un regreso de nostalgia colectiva que conecta la intimidad de Imogen Heap, los ritmos cortados de PinkPantheress y el misterio eufórico de Dangerous Woman o Positions, logrando un taste tan fino que sitúa al lanzamiento en una categoría estética superior.
El estreno digital llega respaldado por el video oficial de “petal”, dirigido por el aclamado Christian Breslauer, donde el tono blanco y negro de la portada se traduce en un viaje visual sobre la reconstrucción personal y el escaparate público.
Ariana ha tomado las riendas absolutas de su carrera y narrativa. Con el respaldo filantrópico de su recién fundada The Brighter Days Ahead Foundation, la artista reafirma que la música sigue siendo su refugio más sagrado e innegociable.
Tracklist oficial de 'petal':
kiss me
hate that i made you love me
petal
stay
oh well
big feelings
freak
warning signs (interlude)
like i do
never get over me
bad thing (bunny hop)
nowhere, nobody




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